Agradezco profundamente los comentarios de todos sobre el primer episodio de esta serie. De nuevo agradezco a momone 89 su inestimable aportación de ideas para esta serie de relatos.
La tiza se deslizó por la pizarra extendiendo la "a" final de "Literatura" un palmo más de lo debido antes de romperse en dos debido a la presión ejercida. Sin volverse hacia la clase, Diana apoyó la mano en la pizarra dejando descansar el peso del cuerpo en ella por que las piernas le temblaban. Sus tacones altos dificultaban el equilibrio. Su boca se entreabrió para..............
Esta es una historia real. Limitada por la realidad, por eso no contiene sexo, sería más bien para aficionados al spanking. Si gusta escribiré una versión ficticia con algo más de picardía
Yo trabajo los domingos, lo cual es una jodienda, porque el sábado me toca preparar la mercancía en un almacén.
Estaba yo trabajando cuando recibí la llamada de un viejo amigo. Como dentro del almacén la cobertura no es buena, levante la persiana para hablar y ,de paso, fumarme un porrito que tenía preparado.
Al alzarse la persiana se abrió ante mi un..............
En el paradisíaco oasis de Jufrah, amenizando la monotonía de la vida en el serrallo, la morocha esclava Isabel continuaba relatando a su amiga Anuska las vicisitudes que ella y su madre Julia habían tenido que atravesar, antes de arribar allí.
—En cuanto a mí —dijo Isabel—, fui colocada en la casa del señor Valentini como sirvienta. Un día después que mi madre empezara a trabajar en el "Paradise", el club.............
Estaba muy excitado ante mi primera asignación como amo. Respiraba rápidamente y sentía el corazón acelerado, la erección se marcaba descaradamente en mis pantalones. Llegué a la puerta de la sala de "enfermería", respiré hondo y recordé los consejos de mi ama, tranquilízate, relájate, los sumisos caen por su propio peso.
Como había caído yo, pero eso era otra historia. Abrí la puerta y entré con paso decidido. La luz era muy tenue y la habitación bastante pequeña, había una silla de ginecólogo a un lado, varios.............
El jueves, día previsto para la subasta de ambas sumisas, Claudia se presentó a las seis de la tarde en casa de su dueña. Allí estaban ya Inés, que había ido para ayudar a Blanca en los preparativos de la reunión, y Laura, obligada por la señora a faltar a la veterinaria a fin de tener más tiempo para dejarla lista.
Ya había sido manguereada y ataviada con el collar, los brazaletes y las tobilleras y encerrada en la despensa cuando llegó Claudia y fue desvestida de inmediato por.................
Estaba a punto de llegarme el orgasmo. Miré su rostro en el espejo donde ambos nos reflejábamos y empujé con mas ímpetu. Al ver sus manos sujetas por las muñequeras en el potro, me llegó por fin. Saqué entonces mi pene de su ano y tras liberar sus manos me senté en el sillón para ver como ella soltaba sus pies del potro hecho por mí en un ataque de bricolaje. Ella me miró a los ojos y después se acercó a mí a gatas. Le ordené, casi pedí, que cogiese la fusta y el antifaz. Obediente me los trajo. Sabedora de lo que sucedería a continuación, me las ofreció sumisamente. Cogí el antifaz y se lo puse privándola de la visión. Después, arrodillada, la incliné hacia atrás juntando sus pies y manos, cerrando un candado en las cuatro anillas de las muñequeras y tobilleras, forzándola en una incomoda postura. Puse mi..............
Aburrido, jugueteo con mi cadena. Llevo casi cuarenta y ocho horas aquí, encadenado a esta cama. Podría decirse que no estoy muy contento. Desde que ella me puso aquí, solo la he visto cuando me traía algo para comer. Esta cadena me permite llegar hasta el baño que hay junto a esta habitación y poco más. Sentado ahora en el suelo, noto el frío de este en mis nalgas. Y pienso que no tardara mucho, pues por la oscuridad que veo ahora por la ventana debe ser ya tarde. No me equivoco. Se abre la puerta y ella entra. Lleva en sus manos las llaves. Me pongo de pie, sin recitar el habitual "a tus pies, mi ama" que forma............
Fue mi primera sesión. El descubrimiento de un placer diferente e insospechado. Y fue nuestra primera sesión. El descubrimiento de alguien muy especial, capaz de tratarme como una puta y como una princesa a la vez.
Nos conocimos este verano, gracias a una famosa web de contactos. Aunque es poco habitual en este medio, no llegamos a chatear jamás. Nos enviamos algunos emails, nos gustamos, y muy pronto decidimos comprobar si la química seguía funcionando en directo. Y quedamos. Me gustó nada más verle, a pesar de que físicamente era más bien del montón: algo más alto que yo, calvo rapado, unas gafas que..................
A pesar de no ser una persona de las que se siente incomodo en los aviones, esta vez estaba realmente nervioso. Mirando por la ventanilla del avión como se acercaban al aeropuerto, pensó de nuevo en cancelar la cita, pero era ya demasiado tarde. Cuando recogió su maleta, salió a la sala principal y comenzó a buscarla con la vista en la multitud que había en el aeropuerto. Vio su rostro y le dio gracia el ver que ella también lo estaba buscando, con expresión nerviosa, pues no lo había encontrado aun. De repente los ojos de ella se clavaron en la vista de él, lo había hallado. Tras un casto beso en la mejilla de bienvenida, tomaron un taxi y fueron al hotel. Solo se habían visto ..............
La vida continuaba, Niña Lucía pasaba los días entre los brazos de Joan y las clases. Ella, Ángela, Joan, y a menudo también Nacho… se había hecho muy habitual verlos juntos por el patio y por las clases, antes de que llegara el profesor de turno.
Sin embargo, había algo que Niña Lucía no podía sacarse de la cabeza. De vez en cuando, cuando creían que ella no les observaba, Ángela y Joan se miraban entre sí y sonreían con complicidad.
La duda la hizo desconfiada. La desconfianza la hizo arisca. Dejó de quedar con Joan. Siempre tenía cosas..............
Hay algo que tengo que agradecerle a las nuevas tecnologías: haberme librado de las horripilantes sesiones de visionado fotográfico. Cuando algún conocido te amenaza con enseñarte las fotos de las últimas vacaciones familiares, la de su último ligue en top-less o las de los niños en el parque de atracciones, siempre te queda el recurso de que te las mande en archivo adjunto, vía emilio.
Mandar el archivo directamente a la papelera, o perder el tiempo echándoles un vistazo a las fotos, ya es optativo. Suelo decantarme por la primera opción, salvo en el caso del ligue en top-less.
Hace ya un mes, y aún me dura el cabreo, que me encontré en una de éstas ridículas situaciones. Había estado pensando si era conveniente aceptar la invitación de unos conocidos, matrimonio, íntimos................